26 de marzo de 2009


¿No te das cuenta de lo que has hecho conmigo? ¿Es que tú no tienes corazón? me ilusionaste, me llenaste de fantasías haciendome creer que tú eras mi príncipe azul, me decías tanto "te quiero" que llegue a creer que me amabas, pero todo eso solo eran mentiras, pues sólo quisiste hacerme daño...
Cada lugar que recorro, tiene contigo algo que ver. A cada paso hay testigos de este amor que se nos fue.
Te vas, y me voy y nadie dijo perdón. Lloras tú, lloro yo, nuestro sol se apagó.Ya se que no volverás, es inútil tu recuerdo, no debo mirar atrás.
En los atardeceres, apena la luz se ve, imagino que te acercas y todo vuelve a empezar…
Me arme de coraje esta mañana, y corrí hasta tu ventana. Grite fuerte q te amaba, y vos tu sonrisa me regalabas. Y me desperté, estaba soñandolo, una llovizna cae, de vuelta al trabajo hoy, no me desanime. A veces cuesta pero hoy no me desanime. Tome mi bicicleta y salí, la llovizna ya paró, con su rocio todo todo perfumo. Y es q este aroma me recuerda tanto a tí, una flor, es lo q eres para mí. Y nunca notaste, q yo simpre estuve aqui, nunca te mostraste, pero hoy lo vas a saber, no me desanime. A veces cuesta pero hoy, no me desanime, y correre hasta tu ventana, yo te rescatare. Y me despierto hoy, ya mi mañana es como la soñe, y me levante, con tu sonrisa iluminando todo y quiero q sepas que: tu siempre vas a ser, la flor más dulce de mi jardín....
Él seguía en mi cabeza. Lo perseguía, lo buscaba, me escondía, llamaba por teléfono y cortaba. Me sentía necesitada: de su voz, de sus palabras silenciosas, de sus miradas. De mis inventos. De eso vivía: del timbre que le había atribuido a la voz de Él, de la personalidad que le compré, de un futuro ideal juntos, donde no existiera la diferencia de edad. En mi cabeza podíamos ser felices y no entendía por qué no se concretaba mi sueño.
♥♥♥♥♥♥Él me condimentaba la vida con dulce veneno

♥ ¿Qué quiere decir eso? Necesitar tiempo es frenético, es desesperanzado, es casi ridículo. Nadie necesita tiempo. En realidad, no necesitaba tiempo, necesitaba que a tiempo me retirara.

♥ Sus maldades son tan sutiles que me es casi imposible explicarlas, deletrearlas, exponerlas. Él es eso: indescriptible. Porque si uno lo ve por la calle, no se da cuenta de nada. Un tipo común, que no llama la atención, que no tiene nada atractivo o alarmante. Es, a simple vista, un hombre cualquiera. Pero ¡pobre de aquel que se atreva a cruzar el umbral de su apacibilidad! De nuevo, es solo mi punto de vista. Quizás lo conocen, lo hayan visto y hasta hablado con él. Un ser perverso, un estafador de la mente.
El hombre que amo.

Volvió. Él volvió… o volví yo. No iba a terminar, sabía que no iba a terminar. Soy enfermizamente débil. Después de diez meses otra vez EL. Como en la canción de Génesis el gigante volvió y enredó al mundo con sus hojas violentas, con sus palabras dolorosas, con sus actitudes hirientes.
Su comportamiento no cambió, simplemente se le ocurrió volver, quién sabe por qué razón. Yo, siempre dispuesta a recibirlo, no me quejé.

Eso me gusta de él: nunca deja de sorprenderme. Siempre hay nuevas historias. No me sorprendería que algún día me dijera tranquilamente que está pensando en ser presidente de la nación o que va a postularse como candidato a ganar un reality show o el mundial de fútbol. Me divierte, me alucina, me hace pensar en la versatilidad de las personas. Me deja pensando, odiando, amando.

♥ Me he dejado pisar, basurear, usar. He dejado que hicieran lo que quisieron con mi cuerpo, con mi mente y mis deseos pero siempre quedó firme la idea de amarte para toda la vida. Una idea perpetua y perenne, casi inata. De muchas cosas jamás me recuperaré, otras tantas las olvidaré con el tiempo. Cada una de ellas me ha dejado una marca. Jamás podría alejarlo de mi camino, nunca. Cuando él está en pareja y me pide que me aleje lo hago. Solo él puede decidir cuándo no vamos a vernos. Por lo demás no me preocupo: lo conozco, sé que no va a ser feliz con nadie porque ni siquiera es feliz consigo mismo.
Siempre volvió, siempre vuelve, siempre va a volver.
Las cosas pierden identidad cuando él las toca, cuando él las visita, cuando él existe cerca. Mi subjetividad y mi imaginación habían hecho un pacto diabólico para volverme completamente loca. Necesitaba verlo nuevamente, pero como una droga: por el momento estaba satisfecha, no quería pedir más, no quería tener una sobredosis (ni pecar de gula, en todo caso). Eso es Él: una droga. Necesito, me da. Necesito, me da. Necesito, no esta. ¿Qué hago? Necesito. ¿Y qué más? Necesito. Necesito. Abstinencia: crisis de llanto, electricidad, me muero (acto fallido: escribí “muero” en lugar de “duermo”). Aclaro, no pienso eliminar mis fallidos, que son más interesantes que mi historia y que cualquier cosa que mi consciencia pueda recordar. Entonces, mi inconsciente me dice que me muero, probablemente sea cierto. Y cuando estoy casi dentro del sarcófago , Él vuelve y me da. Y me calmo y vuelvo a respirar y vuelvo a vivir. Me da lo que necesito: un llamado, un mensaje de texto, unas palabras sin sentido o una patada en los testículos, en caso de que tuviera un par. ¿Lo que necesito? Me da lo que quiere darme sabiendo que voy a aceptar cualquier limosna que venga del Rey que le hice creer que es. Y entonces desaparece y necesito y no está y no vuelve y necesito