12 de septiembre de 2009


Corazón, jugaste sin jugar y te mentiste
Corazón, te mentiste y te enamoraste
Corazón, te enamoraste y te ilusionaste
Corazón, te ilusionaste y te equivocaste
Corazón, te equivocaste y te lastimaste
Corazón, te lastimaste por soñar con fantasías
¿Cómo se puede amar y odiar a alguien al mismo tiempo? Así es mi amor: atemporal. Por momentos olvido el presente cuando es un tipo despreciable y solo puedo recordar cómo era, cómo me trataba, cómo me quería. Mezclo personalidades, momentos, tiempos y así mi amor se vuelve atemporal: sin poder distinguir lo que fue y dejó de ser, de lo que nunca será.Tengo la admirable (¿despreciable?) capacidad de borrar lo malo y recordar los momentos gratos. Así, aún después de escribir atrocidades acerca de él, puedo llamarlo por teléfono y hablar como si nada, con voz de enamorada y suspiros cariñosos. Sí, es lamentable. Por eso me costó tanto despegarme de él, por eso escribo: no quiero olvidar.