¿Qué carajo pasa? ¿Con qué oración termino esta frase que dejamos incompleta por no saber qué es lo que nos une tanto? ¿Qué es lo que hace que ahora te espere con tantas ganas? Finalmente me voy a convencer con algo. El hombre y la mujer nacieron para estar separados
25 de diciembre de 2009
Al poco tiempo él no fue igual, ella noto su indiferencia. Cuando lo llama nunca esta, eso la hace preocupar y no consigue explicación... Y será que no la quiere, de su amor nunca le habla. No le dice que es hermosa, nunca le regala rosas, no le dice que la extraña. Y será que no la quiere, lo sospecha en su mirada. No le importa que lo bese, que le diga lo que siente, si él igual no siente nada... Tiene una amiga en quien poder confiar toda esa pena que la aflige; ella le dice su verdad: es mejor no verlo más, que no lo llame y que lo olvide. Se hace difícil continuar así, adivinando lo que siente y se agiganta su dolor por esa duda del amor que no consigue explicación.
¿A dónde quiero llegar con la auto-mentira del 'nunca más'? Ya me olvidé de mi sonrisa, la perdí o tal vez te la regalé sin querer, en alguno de aquellos tantos besos que nos dimos. No te tengo a vos para contemplar tus pasos, entonces no me gusta caminar sin destino, como hacíamos juntos. Esta vez voy sola, con mi sombra, con mi alma y mi tristeza. Dejando charquitos de lágrimas saladas, donde escribo, donde paso, donde hablo, donde grito, donde lloro. Porque te tuve y te perdí, me adueñé de un amor que era de alguien más y te fuiste volando; a posarte en otras manos y regalarle todo lo que no me diste a mí o todo lo que no dejé que me dieras. ¿Quién tiene esas respuestas? ¿Quién me va a devolver las sonrisas y las ganas que me robaste? O capaz te las regalé también; en algún abrazo de esos que pedíamos que nunca se terminen. ¿Quién me va a creer si no soy yo, mi auto-mentira de que nunca más me voy a enamorar?
