27 de marzo de 2010

Quiero quererte y solo puedo amarte, quiero olvidarte pero vives en mi mente, quiero no oírte pero gritas en mi corazón.. quiero alejarme pero estás en mi.


Entre palabras infinitas y momentos incomprables hay un espacio para las carencias que tarde o tamprano llegan.
Me gustaria ser capaz de dimensionar lo que un "adiós" puede llegar a provocar en las personas, el problema es que lo decimos, y pasado el tiempo, reaccionamos y vemos que cometimos un error.
Yo he dicho "adiós" tres veces, sé que no debia hacerlo, pero es así, la ley de la vida, vas avanzando por esta linea del tren y conoces paisajes y más paisajes, asi como conoces personas, y te alejas con tal rapidez que el simple "adiós" nos queda en el recuerdo.
Lo demás, que el viento se lo lleve en su eterno vuelo (...)
¿Para qué insistes en poner una barrera que bloqueé lo que no quieres asumir?