6 de abril de 2009



Esos días que te querés acostar y dormirte para no tener que levantar nunca más la cabeza de la almohada y despertar para encontrarte con la realidad ¿Qué sos un desastre y NADA SALE COMO LO ESPERÁS? Sabés que desde el segundo en que te despertás hasta el último segundo que mantenés los ojos entre-abiertos, todo, pero TODO te va a salir mal. Hasta en tus pensamientos, y hasta cuando no hagas nada; cada segundo va a aumentar un poco más tu mal humor y TU BRONCA CON VOS MISMA. Con vos y obviamente con cada uno que se anime a hablarte. Esos días que a veces se hacen semanas, y son eternos. Cuando no se encuentra la salida a los problemas y nos ahogamos en un mísero vaso de agua. Yo sé que nada de esto me sirve, pero siempre la tormenta para, y detrás de las nubes el cielo es siempre azul, ¿no? Mejor me dejo de escribir y me voy a engañar con la hipótesis de que VAN A VENIR TIEMPOS MEJORES.
















Y sí, es lo de siempre, quizá yo no sea esa persona que necesites vos, porque vos sentís que das, das y das, pero sin recibir nada a cambio. Entonces te sentís vacío. Por lo tanto yo no soy la persona indicada para vos, porque hago todo lo que está a mi alcance pero parece que no es suficiente. ¿Qué tengo que hacer? Ya agoté todas mis ideas, recursos y demostraciones de amor que están a mi alcance. ¿Qué se hace cuando ya no queda nada para hacer? ¿Alejarme y dejarte seguir tu camino?

Conclusión simple; ni la ausencia ni el tiempo son nada...¿Qué carajo pasa? ¿Con qué oración termino esta frase que dejamos incompleta por no saber qué es lo que nos une tanto? ¿Qué es lo que hace que ahora te espere con tantas ganas? Finalmente me voy a convencer con algo. El hombre y la mujer nacieron para estar separados, para necesitarse constantemente, no para estar juntos; pero nada es imposible y lo imposible siempre tarda un poco más y nada que se consiga sin esfuerzo es tan valioso (Esto es una cadena de suposiciones o afirmaciones que se conectan, ¿ves?) Como nos conectamos nosotros, conexiones sin sentidos, hilos que nos unen y nos separan al mismo tiempo, distancias que ya viví antes. Suene ilógico coma estúpido coma ficticio, nos unen más cosas que los kilómetros que nos separan y yo te espero. Siendo mío te comparto como si fueses un completo desconocido, como si viviésemos constantemente en ese primer segundo que te vi y eras un desconocido más, que al siguiente segundo se convirtió en alguien especial. Haces que todo lo que conozca de vos me encante y que lo que no me muestres (quieras que conozca de vos) me lo imagine como todo lo tuyo, perfecto. Ninguna situación es tan terrible que no sea susceptible de empeorar. Me conoces, te conozco (nos conocemos/me encantas) mientras que podríamos seguir jugando el papel de completos desconocidos-