27 de mayo de 2009

Proyectamos en una persona todo el sentimiento que somos capáz de sentir. Hacemos de cada instante un momento irrepetible, convertimos a la persona amada en alguien que no existe más que en nuestro cerebro. Somos nosotros mismos los que hacemos de la otra persona el amor de nuestra vida. Convertimos en dioses a personas corrientes y con esto creamos auténticos monstruos de amor y pasión que sólo existen porque nosotros así lo hemos decidido. El amor no está en el otro, si no en uno mismo... Quizás para la otra persona, cada momento que a vos te pareció maravilloso, sólo fue un momento más... uno de tantos... quizás cada palabra que convertiste en un tesoro, para la otra persona sólo fuera un conjunto de letras dichas por decir. Quizás nuestro amado no es lo que soñamos que sea, sólo proyectamos en él lo que necesitábamos obtener. Quizás sea mi amor lo que lo hizo único, diferente e insustituible. No existen los amores irremediables, ni las personas únicas. No necesitamos a nadie para poder seguir viviendo. Todo es fruto de nuestra imaginación, y del mismo modo que un día abrimos el corazón para dejar salir todo lo que llevábamos dentro, también podemos volver a recoger todo nuestro cariño y cerrar de nuevo... Somos los dueños. Nosotros decidimos. Creamos y destruimos, solo hace falta ser conscientes de que tenemos el poder... Y que sólo nosotros tenemos la llave

Yo te deseo lo mejor por si no vuelvo a verte más, y bajo mi almohada siempre te voy a guardar para acordarme de vos y volverte a respirar. Yo te regalo el corazón porque vas a cuidarlo más. Todo lo vivido no se puede terminar, lo llevo en esta canción que te quiero dedicar. Que nos volvamos a ver, que te de la vida todo lo que querés. Que nos volvamos a ver para que este cuento no termine esta vez. Yo nunca te voy a olvidar, en mis recuerdos siempre estarás. Porque tu alegría nunca se va a terminar, aunque te vayas de aquí siempre me acompañarás.

Aquí estoy, entre el amor y el olvido, entre recuerdos y el frió, entre el silencio y tu voz, aquí estoy viendo pasar los segundos, viendo pasar los minutos, viendo pasar el amor, aquí estoy con la sonrisa fingida, que me dejo tu partida,como un verano sin sol, aquí estoy, sin la mitad de mi vida, un callejón sin salida, viendo la vida pasar, aquí estoy cantándole a la fortuna, soñando con tu cintura,con lo que nunca será. Aquí estoy enredado con la duda, durmiéndome con la luna, despertando con el sol, Aquí estoy con la sonrisa fingida, que me dejo tu partida, como un verano sin sol. Aquí estoy, sin la mitad de mi vida, un callejón sin salida,viendo la vida pasar.
Con mi amor y tus recesos, tus delirios y accidentes. Tu dolor y mis tropiezos, tus colirios, mis pendientes. Con tu falda arremangada, con mi angustia recurrente, con tu espalda en tres almohadas y mi astucia haciendo un puente. Con tu amor tan disfrazado, mis mentiras, tus inventos. Con tu odio enamorado, y el reloj matando el tiempo. La pasión en decadencia, la emoción en bancarrota; sufrirá la descendencia, las infamias de tu boca. Para bien o para mal ya se escribió. Para bien o para mal ya se archivó. Para bien o para mal se nos fugó. Con tu historia y mis antojos, con tu llave y mis cerrojos; Para bien o para mal.. se terminó.

Cuando menos lo pienso, me doy cuenta de como pasa veloz el tiempo… A los seres que amamos, los tenemos al lado, muchas veces hasta los ignoramos, no nos portamos con ellos como lo merecen. Y sin darnos cuenta, llegara el día en que los añoremos y cuando queramos sentirlos cerca, ya no estarán, se han ido, el tiempo ha pasado y será demasiado tarde, ya no se podrá decir lo que nunca se dijo, y mucho menos se podrán dar los detalles que en su tiempo no dimos. Construimos sueños lejanos, los acariciamos desde lejos, posponemos nuestra lucha por ellos, hasta dejamos ir las oportunidades, porque creemos que después será mejor y habrá mas tiempo, pero cuando menos lo pensemos, y queramos intentarlo de nuevo, todo habrá pasado, será demasiado tarde. (YA ES DEMASIADO TARDE) Y no es pesimismo decir lo que digo, tampoco es una lucha contra el tiempo, es ante todo, saber valorar el sagrado momento de vida, que no se repite, La vida no es comprada, nada es eterno… todo pasa en el tiempo… Y aun hay quienes dicen que viven aburridos, que no hay nada que hacer, o que sienten que todo esta hecho, que solo esperan lo que ha de venir… Pero el tiempo es sagrado, cada segundo se vive solo una vez, jamás se nos repite, y aunque Dios por su inmenso amor nos regale millares de segundo, el tiempo perdido no volverá, y nadie por mucho que crea saber, podrá adivinar lo que le falta por vivir… Muchas veces no pensamos en lo que hoy tenemos y que mañana tal vez no este; seres queridos, oportunidades, amor, cariño, atenciones, trabajo, tesoros que no valoramos en su tiempo y que cuando queramos disfrutarlo, ya no los tendremos, habrán pasado, se los habrá llevado el mismo tiempo. Lo que no valoramos, las palabras que nunca dijimos, el cariño que no demostramos, las personas que estando a nuestro lado nunca disfrutamos, el esfuerzo que no hicimos en su momento, el sueño que desde lejos abrazamos, lo que podíamos hacer ayer y no hicimos, aquello que pospusimos por pereza o cansancio… Todo ello, va abrazado con el tiempo, Por ello, aprovecho al máximo mi hoy, hoy comprendí que todo tiene su tiempo, que no hay que desesperarse ni confiarse demasiado por aquello que queremos, porque Dios a cada cosa le da su momento; simplemente hay que estar atentos, para que no nos tome desprevenidos nuestro hermano, EL TIEMPO.