12 de julio de 2009
Uno pretende que sueñen con nosotros, queremos ser el único en la vida del otro, pero solo se puede aspirar a ser el elegido. Seducir tiene sus vueltas; a veces, el amor muere cuando damos nuestro amor por sentado, y renace cuando sienten que pueden perderlo. Nos preocupa mucho que no halla terceros dando vueltas, pero a veces, esos terceros, ayudan a la seducción, la encienden.El mayor riesgo de un seductor, es caer seducido; ahí se vuelve torpe, predecible. El riesgo de un seducido, es su inseguridad, que puede llevarlo a cometer ciertas torpezas…Uno no sabe por que ama, ni por que es amado. Seducir tal ves sea simplemente ayudar un poquito a esa magia que ocurre, sin que sepamos bien como ocurre, ni porque.
Te espero. Siempre te espero. Vos seguís con tu vida, y yo sigo esperándote. Y venís, es cierto, a veces venís. Porque vos podés venir cuando querés, yo, en cambio, sólo puedo estar para cuando vos vengas. No sé si te quiero, o si sólo quiero lo que quise, o si quiero no quererte, o si quiero no querer dejar de quererte y ya lo hice hace tiempo. Volvés y me provocás sentimientos únicos, de los cuales me cuesta desprenderme. Me hacen sufrir, pero de alguna manera también me dan vida, y no sé cómo hay que elegir. Creo que ya no sé quién sos, y me niego a aceptarlo. Y ya no sé quién soy cuando estoy con vos. Ojalá no hubieras vuelto, ojalá no así. Y sin embargo, ahora que estás, no puedo dejarte ir.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



