Los corazones de hombre son así. Tienen miedo de realizar susmayores sueños porque consideran que no los merecen, o no van aconseguirlos. Nosotros, los corazones, nos morimos de miedo solo depensar en los amores que partieron para siempre, en los momentosque podrían haber sido buenos y que no lo fueron, en los tesoros quepodrían haber sido descubiertos y se quedaron para siempreescondidos en la arena. Porque cuando esto sucede, terminamos sufriendo mucho.