13 de diciembre de 2009

Libérame, libera mi cuerpo. Sé que está mal, entonces ¿qué hago yo aquí contigo? Te lo digo, libérame, porque yo no soy capaz de convencerme a mi misma que estoy mejor sin ti.
Sí, está perfectamente claro, que el amor no es lo que necesitas, te digo que no me importa, pero no quiero hacerlo. A todo lo que dices me oigo a mi misma asentir, y
no reconozco en lo que me he convertido.
Y no sé por qué te quiero tanto, no necesito otro corazón roto. No sé qué adictivo me has dado, que no puedo ni moverme. No, no tengo el control, así que déjame ir.
Puedo dormir sola, pero me quemaría viva.
Podría encontrarme a alguien más, pero no quiero. Tratando de dejar fuera al amor que va contra la lluvia, pero puedo entrar en razón si es que tengo que hacerlo.