Se fue, me dejó sólo su veneno. Se fue y mi amor se cubrió de hielo. Se fue y desde entonces ya sólo tengo lágrimas.
Encadenada a noches de locura, hasta a la cárcel yo iría con él. Toda una vida no basta sin él. En mi verano ya no sale el sol, con su tormenta todo destruyó. Rompiendo en mil pedazos esos sueños que construimos ayer.
Si existe Dios, debe acordarse de mi, aunque sé que entre él y yo el cielo tiene sólo nubes negras. Le rogaré, le buscaré, lo juro, le encontraré aunque tuviera que buscar en un millón de estrellas. En esta vida oscura, absurda sin él siento que se ha convertido en centro, en fin de todo mi universo. Si tiene límite el amor, lo pasaría por él y en el vacío inmenso de mis noches yo le siento.