30 de julio de 2010



No, ni hablar. Cánsate, no me busques mas. No sigas, no te convengo.
No me cure. Estoy arisca y así estoy bien. No me digas que sos diferente,
¿distinto a qué? También lo creí de él. Basta, yo no vuelvo a creer mas. No
quiero volverme mala y, mucho menos, desconfiada. Te lo digo por última vez,
ándate. Recién ahora en mucho tiempo volví a dormir bien. ¿Me estas escuchando?
Tengo cambios repentinos de humor. Ahora no, no lo arruines. Así estoy bien.
Llego a casa cuando quiero. Salgo con amigas y soy la dueña de mis fin de
semanas. No ves? no tengo tiempo para nada mas.