No puedes creer que estas en un mundo mejor, en un lugar lleno de ilusiones, donde puedes hacer y deshacer a la manera que se te antoje. Te sentias bella, feliz, acomodada como jamas pudiste creer. Pero que extraño era el sentir que todo era demasiado bueno para ser real. Te confundiste. Lo suficiente como para darte cuenta que las lagrimas brotaban de tus ojos manchados con la pintura que llevabas, que el pecho de apoco se obstruía y te ibas quedando sin aire, sin vida, sin sueño. Al fin pudiste ver que solo era un sueño. Nada real, nada espeanzador, solo un sueño...
